Hace unos cuantos días terminé otro policial, regalo de don marido por nuestro pasado aniversario (recibí muchos policiales mucho muy buenos). Cortito pero entretenido.
Es la primera vez que leo algo de este escritor noruego. Me han dicho que tiene muchos libros buenos, así que será cuestión de repetir alguna vez. No sé si su forma de escribir se mantiene así como en este, así que solo voy a hablar del que pude leer yo. La lectura es rapidísima, no solo porque el libro ya de por sí es corto (no llega a las 200 páginas), sino que también tiene la fuente grande (buen dato para personas que a veces tienen problemas de lectura, cuando hacen esas novelitas con letritas ínfimas). Además, claro, que es muy interesante la trama. Sigue la vida de un asesino a sueldo, Olav, al que en un momento le llega un encargo que mucha gracia no le hace y para peor, se le ocurre enamorarse del objetivo.Una de las cosas que más me gustaron fue la vuelta de tuerca que le metieron ahí a la historia en el medio, cuando uno piensa que el libro va para un lado y termina pasando algo casi inesperado. No es ni el típico libro policial de detectives y búsquedas, ni es una historia romántica cursi y pesada (más allá de que el protagonista se enamora). Tiene la dosis justa, un poco de esto y un poco de aquello, y lo mejor de todo es que te deja con ganas de seguir leyendo. No es de esos libros que uno empieza a leer y se aburre enseguida.
¿Buscaré otro de este autor? Por supuesto, aunque ahora mismo estoy con varios libros nuevos que debería leer.
¡Recomendable!
