martes, 30 de noviembre de 2021

Literario

Hace unos cuantos días terminé otro policial, regalo de don marido por nuestro pasado aniversario (recibí muchos policiales mucho muy buenos). Cortito pero entretenido.

Es la primera vez que leo algo de este escritor noruego. Me han dicho que tiene muchos libros buenos, así que será cuestión de repetir alguna vez. No sé si su forma de escribir se mantiene así como en este, así que solo voy a hablar del que pude leer yo. La lectura es rapidísima, no solo porque el libro ya de por sí es corto (no llega a las 200 páginas), sino que también tiene la fuente grande (buen dato para personas que a veces tienen problemas de lectura, cuando hacen esas novelitas con letritas ínfimas). Además, claro, que es muy interesante la trama. Sigue la vida de un asesino a sueldo, Olav, al que en un momento le llega un encargo que mucha gracia no le hace y para peor, se le ocurre enamorarse del objetivo.

Una de las cosas que más me gustaron fue la vuelta de tuerca que le metieron ahí a la historia en el medio, cuando uno piensa que el libro va para un lado y termina pasando algo casi inesperado. No es ni el típico libro policial de detectives y búsquedas, ni es una historia romántica cursi y pesada (más allá de que el protagonista se enamora). Tiene la dosis justa, un poco de esto y un poco de aquello, y lo mejor de todo es que te deja con ganas de seguir leyendo. No es de esos libros que uno empieza a leer y se aburre enseguida.

¿Buscaré otro de este autor? Por supuesto, aunque ahora mismo estoy con varios libros nuevos que debería leer.


¡Recomendable!

martes, 23 de noviembre de 2021

Mi perra es mi heroa suprema

Este 2021 mi perra Gala se enfermó de cáncer. Le apareció un tumor maligno en el intestino, que descubrieron bastante de carambola porque habíamos ido a la guardia por otra cosa. Pasó por una cirugía bastante compleja, en la que tuvieron que sacarle también el bazo (por otro problema que había tenido unos meses antes), se aguantó seis sesiones de quimioterapia intravenosa y ahora está con unas pastillas diarias por unos meses, aunque son más leves.

Yo sé que los animales no es que tienen conciencia de que están enfermos y deciden salir adelante por sí mismos, cosa que podríamos hacer los humanos tranquilamente cuando nos enfermamos, pero la fuerza que tiene este bicho me parece admirable. El día que la diagnosticaron y el día que le dieron el alta de las sesiones de quimioterapia hizo lo mismo: llegó a la plaza tirando como loca, salió corriendo en cuanto la solté para jugar con sus amigos y se mandó tremendo pozo en la tierra.

Para mí sí ha sido un año difícil porque no me esperaba esta noticia, y uno nunca está realmente preparado para esa consulta oncológica en donde un veterinario te habla de las posibilidades, las metástasis posibles, la sobrevida de tu mascota... Es muy duro. Pero encontré a un equipo de oncología veterinaria increíble cerca de mi casa, que me acompañaron en cada paso (y aún lo hacen) y ofrecen apoyo no solo médico sino también emocional. Lo importante que es contar con este tipo de apoyo también en estos momentos es indescriptible. Viví esta situación (parecida) con mi perra anterior y la verdad es que las diferencias son terribles, en cuanto al manejo y el trato.

Ahí la tengo a mi negra, con sus 10 años casi recién cumplidos, todavía fresca para salir a correr y hacerse amigos nuevos. Un ejemplo de fuerza, no puedo creer todas las cosas que le pasaron en un año y ella ahí, como si nada.



Vamos a ver qué nos deparan los próximos meses, ya que hay que hacerle controles cada tres meses. Pero yo ya me quedo tranquila con que ella ha pasado por muchas cosas y las ha superado, y disfruta la vida como nadie. De verdad es que la admiro y mucho. Espero poder seguir compartiendo muchas aventuras con este bicho 💚

viernes, 19 de noviembre de 2021

Literario

Este año estoy teniendo una obsesión muy marcada por las novelas policiales. Ya perdí un poco la cuenta de todas las que leí, entre las que destaco El profesor del maravilloso John Katzenbach, una de las mejores (si no es LA mejor) que leí este año. 

En esta ocasión dejo acá el último que acabo de terminar. No es policial pero a mí todo lo que tiene que ver con la época nazi me llama mucho la atención. Me gustan especialmente las novelas que tienen ficción metida en este momento crucial de la historia, o las novelas basadas/inspiradas en hechos reales (esas me gustan más).

Claro que cuando vi este en la librería dije DEBO TENERLO. No sabía que se trataba de una trilogía, eso sí, pero por lo menos este es el primero (me ha pasado de comprar libros en otro orden sin tener idea).

La historia mezcla hechos reales (con personajes reales y todo) que se dan durante la Segunda Guerra Mundial con un poco de fantasía ahí perdida. Bien logrado igual eh, te invita a seguir leyendo y, si bien no queda re colgado para que uno vaya corriendo a comprarse el siguiente, te deja ganas de más.

Mi problema, creo yo, es que justamente estoy en este momento de policiales/muertos/asesinos seriales (debo resaltar asesinos seriales porque también leí El psicoanalista del Katzen y no me gustó tanto, no por el libro en sí que claramente es muy bueno sino porque no es mi estilo de policial favorito -- fanáticos del Juan, no me peguen) y entonces este en particular no fue de lo que más me gustó en estos últimos tiempos. No creo que vaya a leer los siguientes, al menos no en este momento, pero es un buen libro y llevadero. La lectura no es difícil, está bien armado, las situaciones bien logradas. En fin, que es una buena novela y al que le guste el estilo, le va a gustar este.

¡Recomendable!

¿Qué me puse a leer después de este? Otro policial, por supuesto, faltaba más.

La tercera es la vencida

Hace muchos muchos años que escribo en blogs, aunque en el medio tuve períodos en que dejé de hacerlo. Mi primer blog arrancó en 2004, luego en 2012 pasé al segundo y ahora pienso que la vida misma me obliga a arrancar de cero en otro espacio. Había vuelto a escribir en ese segundo blog pero hacía cinco años que estaba en silencio, y creo que la vida amerita.

Si analizo detenidamente qué pasó en cada caso, siempre hubo cosas nuevas que me llevaron a dejar uno y arrancar en otro. Mudanzas, cambios de carreras, de trabajo, de situación de vida. No soy la misma que empezó su primer blog en el 2004, ni soy la misma que dejó de escribir en el segundo más o menos por el 2017.

La vida cambió, las cosas cambiaron, los planes y objetivos a futuro cambiaron y, más importante, cambié yo.

Hola, tercera casa de palabras. Espero que nos acompañemos durante un buen tiempo.